Seabreacher, la evolución de las motos acuáticas de alta velocidad

Junio 21 de 2016

El Seabreacher representa un avance espectacular en la navegación de recreo. Más de diez años de ingeniería meticulosa y extensas pruebas han dado como resultado una embarcación muy segura y estable que puede soportar el castigo continuo del medio ambiente marino. Cada Seabreacher es construida con las especificaciones individuales de cada cliente.

Actualmente se encuentran disponibles tres modelos; el modelo X es un Seabreacher en forma de tiburón, mientras que el Y representa a una orca Y y el Z a un Delfín; además acaba de presentar un nuevo modelo en forma de pez espada a solicitud de un cliente. Cada Seabreacher es una creación única, donde los clientes pueden elegir entre una amplia gama de opciones individualizadas. Las líneas y el diseño gráfico con colores naturales o más llamativos hacen de cada estructura un cuerpo escultural que ofrece un espectáculo inolvidable,  como la representación de un mamífero marino con un avión de combate de alto rendimiento. El dosel fabricado en acrílico brinda al piloto y a su pasajero una vista de cerca de 360 ​​grados tanto dentro como fuera del agua, mientras se movilizan por el agua a una velocidad impresionante.

A diferencia de las embarcaciones convencionales que sólo operan en un plano de dos dimensiones, la Seabreacher funciona más como un avión con tres ejes completos de control: cabeceo, balanceo y guiñada. Esto permite que la embarcación pueda movilizarse a izquierda y derecha, saltar, y bucear bajo el agua. Incluso el último modelo es capaz de realizar espirales de 360 ​​grados en el agua.

En el interior del Seabreacher encontramos manijas para ser manipuladas por cada mano, si las movemos hacia adelante y hacia atrás notamos que están conectadas al alerón delantero en el lado correspondiente. Pero si las movemos hacia adelante, se mueven ambas alas hacia abajo y se chupa el centro de la embarcación en el agua. Y si se tira de ellos la embarcación se levantará.

Complementan el movimiento de la nave, un par de pedales que se mueven a izquierda y derecha y que le permite girar a la embarcación a la izquierda o la derecha en un eje de nivel. Los pedales también se mueven hacia arriba y abajo permitiendo el desplazamiento de la boquilla de chorro y de los elevadores traseros en el sentido que se requiera. Empujando los dedos de los pies hacia delante, obligamos a la nariz del Seabreacher a que apunte hacia abajo logrando una inmersión; mientras que si los estiramos hacia atrás se eleva el morro hacia arriba, saliendo de la inmersión.

En conclusión, diferentes variaciones en el manejo de los controles en momentos diferentes dan como resultado una variedad de maniobras que podemos realizar.

Actualmente todos los modelos están aprobados para su uso recreativo y venta por parte de la Guardia Costera de los Estados Unidos, y se pueden registrar como un barco a motor dentro del casco convencional en la mayoría de los países.

Cada Seabreacher sólo está destinado a sumergirse bajo la superficie durante breves períodos. Por lo general, no se puede bajar a más de 5 o 6 pies, y también dependerá del nivel de experiencia como piloto. La mayoría de las personas pueden estar bajo el agua durante unos 5 o 10 segundos a la vez, y casi siempre se tiene una porción del tubo respirador por encima de la línea de flotación. Por su parte los pilotos más experimentados pueden permanecer bajo el agua hasta 1 minuto antes de salir nuevamente a la superficie.

Mientras que los modelos X y T cuentan con un motor de 260 hp y ofrece una velocidad máxima de 80 km/h con saltos verticales de 90º. El modelo Z alcanza los 100 km/h y puede hacer giros de 360 grados bajo el agua. La empresa desarrolladora es originaria de Nueva Zelanda y hace cada Seabreacher sobre pedido, demorándose aproximadamente 3 meses en hacer la entrega.

Más información: Seabreacher

Así se ve…